En el campo de los
proyectos sociales los criterios de evaluación incluyen algunos de los
utilizados para medir los resultados de una empresa o negocio como son la
eficacia y la eficiencia, pero a la vez al buscar resultados e impactos de tipo
social; y no solamente económico, utiliza algunos criterios adicionales como
son la pertinencia, el impacto y la sostenibilidad. Veamos una breve definición
de cada uno de ellos.
Pertinencia Medida
en que los objetivos de una intervención para el desarrollo son congruentes con
los requisitos de los beneficiarios, las necesidades del país, las prioridades
globales y las políticas de los asociados y donantes. La pertinencia suele
referirse a si los objetivos o el diseño de una intervención siguen siendo
adecuados aún cuando hayan cambiado las circunstancias.
Eficiencia: Relación
de logros sociales obtenidos (propósito) con los recursos e insumos utilizados.
Es el grado o nivel en que se han usado y organizado los recursos (humanos,
materiales, financieros y tiempo principalmente) en la ejecución del proyecto.
Los indicadores de eficiencia permiten establecer la relación de productividad en
el uso de recursos utilizados, presentando las desviaciones entre lo programado
y lo ejecutado.
Eficacia: Es el
grado o nivel de cumplimiento del objetivo del proyecto o los productos del
mismo. En este punto es necesario analizar si los éxitos o fracasos se atribuyen
al cumplimiento de sus acciones o a factores externos, dándole especial
atención a los supuestos. Los indicadores de eficacia expresan el logro de
objetivos y metas cumpliendo los estándares predeterminados de cantidad,
calidad, tiempo y costo, con relación a lo planificado o previsto.
Impactos: Efectos
a largo plazo, positivos y negativos, primarios y secundarios, producidos
directa o indirectamente por una intervención para el desarrollo,
intencionalmente o no. Los efectos pueden valorarse únicamente cuando ha
transcurrido un período significativo después de la terminación de un programa
o proyecto. Por ello, es fundamental que los programas o proyectos se diseñen
de tal manera que hagan posible una valoración de los defectos en una fase
ulterior, por ejemplo, mediante la preparación de datos de referencia y el
establecimiento de indicadores para el monitoreo y la evaluación.
Como
impacto en el desarrollo institucional se define la medida en
que una intervención mejora o debilita la capacidad de un país o región de
hacer uso más eficiente, equitativo y sostenible de sus recursos humanos,
financieros y naturales, por ejemplo, a través de:
(a) mecanismos institucionales mejor definidos, más
estables, transparentes y aplicados de manera eficaz y revisible y/o
(b) mejor ajuste de la misión y la capacidad de una
organización con su mandato, que se deriva de estos mecanismos institucionales.
Estos impactos pueden incluir los efectos intencionales o no intencionales de
una acción.
Sostenibilidad: Continuación
de los beneficios de una intervención para el desarrollo después de concluida.
Probabilidad de que continúen los beneficios en el largo plazo. Situación en la
que las ventajas netas son susceptibles de resistir los riesgos con el correr
del tiempo. Sostenibilidad es la posibilidad de prolongar los resultados
positivos de un programa o proyecto una vez concluida la cooperación técnica
encauzada a través de ese programa o proyecto.
Por sostenibilidad estática se
entiende la disponibilidad constante de los mismos beneficios que se
consiguieron gracias al programa o proyecto terminado con destino a los mismos
grupos beneficiarios. Sostenibilidad dinámica es la utilización en un contexto
distinto o en un entorno cambiante o la adaptación de los resultados del programa
o proyecto a esas condiciones distintas por iniciativa de los grupos originales
destinatarios y/u otros grupos.
Contribución
al desarrollo de la capacidad: Como criterio del éxito, la
contribución efectuada al desarrollo de la capacidad significa el grado en que
un programa o proyecto permite a los grupos destinatarios ser autosuficientes y
permite a las instituciones gubernamentales,
el sector privado y las organizaciones civiles utilizar las experiencias
positivas obtenidas por el programa o proyecto en el intento de resolver
cuestiones de desarrollo más amplias.
El desarrollo de la capacidad es al mismo tiempo un
medio y un fin para el desarrollo humano sostenible. Permite a las personas
realizar sus posibilidades y utilizar sus capacidades mejor y garantiza la
identificación con el proyecto o programa y la sostenibilidad de los procesos y
resultados de desarrollo. Tiene cuatro dimensiones mutuamente relacionadas
entre sí: aprendizaje individual, organizaciones, interrelaciones
institucionales y entorno propicio. El monitoreo y la evaluación deben valorar
estas dimensiones y sus interacciones.
Para
determinar el éxito de un programa o proyecto debe adoptarse un planteamiento integral. Ello se debe a que, si bien un programa o proyecto actúa en un
entorno muy específico, funciona también como parte de un sistema más amplio, a
saber, el entorno socioeconómico y político que impone los objetivos de
desarrollo, el marco de políticas necesario y los mecanismos institucionales. Si bien un programa o proyecto
puede estar condicionado por este sistema en sentido amplio, puede también
provocar cambios en él. Por ello, el problema al determinar el éxito es ir más
allá de los límites del entorno inmediato del programa o proyecto. En
consecuencia, los tipos idóneos de evaluación para determinar el éxito son las
evaluaciones finales y ex post.
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Liliana